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viernes, 14 de marzo de 2025

16 HISTORIA DEL GRANADA CF. Temporada 1947-48

 

HISTORIA DEL GRANADA C.F.

 

 

Capítulo 16

Temporada 1947-48

 

 

Nace el equipo filial y se le dota del nombre y los colores de la primera institución granadinista. El Recreativo de la 47-48. Forman: Martín, Quinito, Delgado, Requena, Hansa, Carmona y Ramírez; agachados: Cruz, Díaz Cara, Pareja, Navarro y Ros

 

 

 

EL RECREATIVO ATACA DE NUEVO

 

 

Siete años después de su misteriosa desaparición, el 15 de julio de 1947, se “refunda” el Recreativo de Granada. El nombre de los ya lejanos y primeros tiempos del Club se recupera del baúl de los recuerdos para crear un equipo filial del Granada C.F. que se nutra de granadinos y busque en casa lo que cada vez es más difícil y caro buscar fuera. Con esta filosofía renació el Recreativo. 

 

El nuevo Recreativo 

Para darle mayor impulso, la Asamblea de socios del Granada aprobó que el nuevo Recreativo tuviera presidente propio, y el elegido fue José Domínguez. También se le dotó de un “secretario técnico” que fue el antiguo jugador Paquito Carmona y que no tuvo mucho relieve, seguramente engullido por la arrolladora personalidad del entrenador Manolo Ibáñez. 

Uno de aquellos primeros jugadores recreativistas fue el defensa Atanasio Espín, que me contó cómo fueron los inicios del equipo. 

- “La base del Recreativo fue la Cultural Deportiva, donde yo jugaba. Hasta el masajista, Julio Pérez, se incorporó al Recreativo. La Cultural estuvo patrocinada por Educación y Descanso y eso nos permitió llegar incluso a la final del Campeonato de Andalucía de aficionados. Los entrenamientos se hacían en el Estadio de la Juventud y Manolo Ibáñez se adaptaba a la hora en que cada uno podía. Fue un magnifico preparador físico y consiguió crear un conjunto de verdaderos amigos. Nos dieron las botas que el Granada desechaba, nadie cobraba y los viajes eran muy incómodos. Nuestro primer partido fue con el Esperanza de Jaén en los Cármenes. Luego fuimos al Hipódromo de Armilla para jugar un amistoso con el Arenas, que tenía un jugador muy prometedor. Ese jugador estuvo en el primer tiempo con el Arenas, pero en el segundo ya salió con el Recreativo, ¡el fichaje más rápido de la historia! Se trataba de Paco Requena, un futbolista espectacular y seguro, con unos remates de cabeza escalofriantes. Tenía una elasticidad tremenda y una gran rapidez de reflejos.” 

Y el propio Manolo Ibáñez también me dio su opinión sobre aquel Recreativo de 1947. 

- “Los jugadores eran muy buenos. Mi mérito estuvo en saber elegirlos y conjuntarlos. Hoy es muy difícil una cosa así. Las cosas económicas influyen mucho. Ya no es psicología sino metafísica lo que se debe aplicar a los jugadores.” 

Para aquella primera campaña recreativista en 1ª regional se contó con esta plantilla: 

Porteros: Espinosa y Quinito

Defensas: Atanasio, Méndez, Jaime y Delgado

Medios: Cepillo, Ramírez, Cruz, Martín, Pareja

Delanteros: Ros, Cea, Requena, Almagro, Díaz Cara, Hansa, Navarro y Antonio Carmona 

Con ellos y con Manolo Ibáñez una nueva era acababa de empezar.

 

El grueso de la peña Millán, de la Pescadería. Martín Campos, traje negro y corbata, en medio del bochinche, en el centro de la foto

 

Las peñas 

Otra importante novedad de esta temporada es la creación de Peñas deportivas del Granada C.F. en los barrios. Con la misión de ayudar al Club nació esta moda de las Peñas que brotaron como hongos. Por ejemplo: 

- Peñas del Realejo, Albaicín, Bar Americano, Pescadería, Plaza Nueva, Bar Colón, Millán, Bar Zeluán, así como las de Maracena y Moreda. 

 

La plantilla 

Manolo Valderrama regresa por tercera vez a Granada. Y en esta misma temporada, aunque en el mes de enero, cuando ya el entrenador ha sido despedido, viene un veterano ilustre como el portero del Tarragona, Valero, con quien se aspira a conseguir la seguridad en la meta que Floro y Casafont no ofrecen debidamente. Valderrama ni tuvo tiempo de disfrutarlo. 

Millán continúa imperturbable y fijo, pero González, sorprendentemente, no es el titular indiscutible de siempre. La sorpresa no viene por su bajo rendimiento sino por la sanción de 12 partidos sufrida tras la primera jornada. La ausencia del madrileño le impidió disputar casi la mitad de la Liga y dio oportunidad a su suplente Mateo (el que esta temporada vino para intentar suplirle) que lamentablemente no supo aprovechar a pesar de jugar siete partidos al hilo y luego uno más como falso delantero centro. 

Por fin pudo jugar Lesmes y fue titular indiscutible tanto como medio centro a la antigua como en el nuevo puesto de defensa central que el ceutí tuvo el honor de inaugurar en las alineaciones oficiales del Granada. Con él llegó otro veterano ilustre: Arencibia, de 34 años, triunfador en el Atlético de Madrid (ya no era Atlético Aviación) y nacido en Cuba, aunque de nacionalidad española. 

En la delantera siguen al pie del cañón Trompi y Mas, se consolida el ariete Morales y completan el quinteto, Galvany, el nuevo extremo lucense Fraga y el granadino Rivera, que no llegó a cuajar pese a su indudable calidad. Causa curiosidad el fichaje del argentino Laureano Martín que no llegó a debutar en partido oficial y fue cedido al Recreativo donde tampoco destacó.

 

Valderrama repite en el banquillo, pero en esta ocasión no le irá bien y será sustituido por Cholín

 

La Liga con Valderrama 

Fue mala y penosa, como ya se va haciendo costumbre. Con Valderrama al frente el equipo empieza regular tirando a mal. La expulsión de González y sus 12 partidos de sanción son una losa difícil de superar. El entrenador, por otra parte, no confía en Morales para el ataque, prueba con Ricart, que fracasa, y se empeña en poner a Millán, que llegó a jugar seis encuentros en dicho puesto. Con este motivo pasamos de la solidísima defensa de Millán-González a la nada segura de Rey-Mateo. Esta debilidad defensiva se suma a la tradicional de la meta donde Floro y Casafont alternan hasta que en enero ficha Valero. 

El Granada transita por peligrosos puestos muy debajo de la tabla que llegan a ser el último tras la dolorosa derrota en los Cármenes, 1-3, ante el Málaga, y culmina la etapa Valderrama con otro humillante 1-3 en casa ante el Coruña. Es la 15ª jornada y el Granada ocupa el farolillo rojo con cuatro negativos. Aquel día jugaron por el Granada: Casafont; Millán, Rey; Arencibia, Lesmes, Sosa; Rivera, Trompi, Ricart, Fraga y Mas. 

 

La Liga con Cholín 

La defenestración de Valderrama acarrea la nueva aparición de Cholín. Es la segunda vez que el donostiarra se hace cargo del Granada y todos recuerdan que lo dejó en 4º lugar en la temporada 1945-46. 

Y Cholín revoluciona el sistema y los titulares. Valero en la puerta y una decidida WM en el dibujo de los jugadores de campo. Millán, Lesmes, González forman la defensa de tres, con Arencibia y Sosa, veterana y muy experimentada línea de medios “volantes” que así se llaman a partir de ahora. Cholín devuelve a Fraga al extremo derecha, eliminando al canterano Rivera. Da confianza a Morales, que responde marcando cuatro goles en dos partidos, y utiliza a Galvany o Sierra en el interior izquierda acompañando a Trompi, que es un seguro en el lado derecho. Rey cubre todas las ausencias de cualquier puesto de atrás y el Granada adquiere por fin una fisonomía propia y un sistema de juego acorde con los hombres que tiene en la plantilla. El equipo se recupera, no pierde más puntos en casa y obtiene dos empates en Córdoba y Málaga, subiendo hasta el octavo puesto al final de la Liga. 

Pero lo más importante es que ha vuelto la confianza y hay una base sólida para afrontar en forma optimista la próxima temporada.

 


Vapuleo en el campo del Levante en la jornada 19, 5-2. De pie: Millán, Lesmes, Valero, Mas, Morales y Rey; agachados: Sosa, Trompi, Galvany, Sierra y Fraga

 

Lucha por la poltrona 

Ricardo Martín Campos quiere ser democrático, aunque en la España de 1948 esta palabra sonaba a palabrota. Quiere que la Asamblea le ratifique porque suenan posibles aspirantes a la presidencia, como Manuel Morales Souvirón, Antonio Valverde, Jesús Palacios y Diego Garzón. Es la primera vez que en el Granada C.F. hay varios candidatos y se aleja el recuerdo del gobernador Fontana que nombraba presidente por orden gubernativa ante la falta de aspirantes. Ahora hay varios. Hay comentarios para todos los gustos y hay cierta incertidumbre. En agosto, dentro ya de la próxima temporada y el siguiente capítulo de esta historia, tendremos la solución. 

 

Bajas dolorosas 

Floro, González y Sierra quedan en libertad el 30 de junio. Nueve temporadas contemplan la marcha al Salamanca de Floro y al Málaga del defensa. Y siete son los años de Sierra, que ficha por el Murcia. Una parte de la historia del Granada deja el Club. Es ley de vida, pero no deja de ser triste. 

 

 

LA PEQUEÑA HISTORIA DE LA TEMPORADA 1947-48

 

* Al iniciar la Liga el Granada tenía 4.000 socios. Tres meses antes, en la temporada anterior, apenas eran 700. Martín Campos y su carisma, junto al intenso trabajo de las Peñas han conseguido este espectacular aumento que algunos califican de milagro. 

* Todavía hay viejos aficionados que recuerdan el nombre de Gojenuri como una de las siete plagas de Egipto. Gojenuri fue el árbitro del primer partido de Liga de esta temporada. El del empate a dos con el Castellón en los Cármenes con un penalty que no fue, pitado a favor de los levantinos, y otro que sí fue, no pitado a favor del Granada. Suficiente para el tremendo escándalo que se formó y que se cuenta en la sección de “un partido para el recuerdo”. El acta fue demoledora, incluyendo la suspensión por un mes a los jueces de línea locales (como era norma en la época) Eloy Díaz y Campos Linares “por no haber secundado lealmente en sus funciones al árbitro”. 

* La directiva del Granada intentó, sin conseguirlo, cargar las culpas al propio árbitro para quien se pide un castigo “por la ofensa deportiva que el señor Gojenuri ha inflingido a la ciudad de Granada”. Absurdo, como siempre que se esgrime esta ofensa a la ciudad para llevar a mayores el escándalo. Nunca he entendido que si el árbitro pita o deja de pitar un penalty su, supongamos que cierta equivocación, no afecta sólo al Club sino a toda la ciudad. 

* El 7 de diciembre de 1947, al regreso de Badalona donde se ha empatado, Trompi es protagonista de un incidente en la estación madrileña de Atocha. Ignoro lo que pasó y a quien ofendió el popular jugador, pero lo cierto es que fue apartado del equipo por 15 días y multado con media paga del mes. 

* Novedades a primero de año. La directiva decide que el equipo se recluirá a partir de ahora, antes de los partidos, en el Hotel Alhambra Palace. Un gasto que parece excesivo porque el mismo día y a la misma hora se anuncia que el déficit acumulado llega ya a las 800.000 pesetas y que se piensan emitir obligaciones por un millón. Me temo que lo del déficit era verdad, pero de la emisión de obligaciones y la reclusión en el Alhambra Palace, nada de nada. 

* Donde las dan las toman. Con el recuerdo todavía fresco del escándalo Gojenuri, el Granada también empata a dos en Málaga. Muchos coches de los seguidores granadinos son apedreados, el autobús del equipo tiene que llevar escolta policial hasta mediada la cuesta de la Reina (estábamos muy lejos aún de las autovías actuales) y Pepe Millán fue directamente agredido por un espectador irascible que saltó al campo dispuesto a pegarle a todo lo rojiblanco que se le pusiera por delante, aunque fuera el buenazo de Millán, incapaz de darle una patada a nadie.

 

Empate a uno en el campo del Córdoba en la jornada 21. Rey, Valero, Morales, Mas, Sosa, Millán, Fraga y Arencibia; con González, Trompi y Sierra 

* Grandes cambios en la reglamentación del fútbol español. A partir del 7 de julio de 1948 y por orden de la Federación Española, los postes de las porterías serán redondos (aunque parezca mentira hasta entonces eran cuadrados con unos filos terroríficos para los porteros especialmente). Asimismo, se prohíbe que haya más de 25 futbolistas en cada plantilla y se ordena que los jugadores lleven números en las camisetas, del 1 al 11, y no necesariamente siempre el mismo número al mismo jugador. Como todavía se llevaba la costumbre del sistema 1-2-3-5, los números que debían identificar a cada jugador eran: 

1. Portero

2. Defensa derecha

3. Defensa izquierda

4. Medio derecha

5. Medio centro (que ya empezaba a ser defensa central pero siempre con el 5)

6. Medio izquierda

7. Extremo derecha

8. Interior derecha

9. Delantero centro

10. Interior izquierda

11. Extremo izquierda. 

Y, como no había suplentes en el banquillo, no se pensó en los números que podrían llevar. Tampoco se reglamentó nada sobre la posibilidad de que cada camiseta llevara el nombre de quien la llevaba. Y es que por entonces las camisetas estaban limpias de polvo y paja, apenas el escudo del club, pero nada de publicidad, marca de la prenda ni nombre del jugador. El marketing en forma de venta de camisetas no se había inventado aún. 

* En esta temporada el torneo de Copa se disputa en sus primeras rondas a partido único. El Granada eliminó al Betis ganándole en los Cármenes por 4-1 y cayó en la segunda al ser derrotado en el campo del Valladolid, también por 4 1. 

* El diario “Patria” decide adoptar la táctica de la WM para dar las alineaciones y a partir del 2 de febrero de 1948 lo hará así en todas las crónicas. Portero, tres defensas, dos medios volantes y cinco delanteros.

 

 

Empate a dos en Los Cármenes en la primera jornada con el escándalo Gojenuri. De pie: Rey, Lesmes, Millán, Floro y Arencibia; agachados: Mas, Ricart, González, Trompi, Fraga y Sierra

 

 

 UN PARTIDO PARA EL RECUERDO

 

Granada 2 Castellón 2

 

21 de septiembre de 1947

Campeonato de Liga de 2ª división. Primera jornada

Campo de los Cármenes

Árbitro: Gojenuri

 

Alineación del Granada

(Con el sistema 1-2-3-5)

Floro

Millán, González

Rey, Lesmes, Sierra

Fraga, Trompi, Ricart, Arencibia y Más

 

Entrenador: Manolo Valderrama

Presidente: Ricardo Martín Campos

 

Alineación del Castellón

(Con el sistema 1-2-3-5)

Higinio

Mariage, Gil

Madruga, Mesita, Santaolaria

Tito, Hernández, Marcet, Balaguer y Asensio.

 

Los goles 

1-0.         Min 7.   Arencibia remata un centro de Mas

2-0.         Min.32. Ricart de chilena, y de espaldas a puerta, remata un pase de Sierra

2-1.     Min.59.  Hernández fusila un balón que se le escapó a Floro

2-2      Min. 82. Hernández, de penalty

 

La crónica 

Los Cármenes parecía Versalles al principio. Aplausos, saludos y ramo de flores a la esposa del presidente del Castellón. Luego todo siguió a las mil maravillas con un 2-0 a los 32 minutos. El primero a cargo de Arencibia en su debut. Luego, la chilena espectacular (tijereta se decía entonces) del también debutante Ricart. Los aficionados se embelesan con la calidad de los nuevos jugadores. Al final del primer tiempo el dominio aplastante de los granadinos se ha traducido en los dos goles y en 18 saques de esquina por ninguno de los castellonenses.

Luego se complica la cosa cuando, a los 14 minutos Hernández aprovecha un balón que se le escapa de las manos a Floro. Se recuerda una vez más aquella canción popular que algún humorista cambió para dedicársela al guardameta; “Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor, un portero que las vea y un árbitro a favor”. Hoy el portero no las ve, y el árbitro… tiene una actuación normal hasta el minuto 82 de partido, a nueve del final. Ahí comienza la historia de este “partido para el –mal– recuerdo”. Me lo contó el mismísimo protagonista; José Manuel González. 

- “Yo paré una pelota con las manos fuera del área. Gojenuri pitó penalty y me fui para él. ¿Pero está usted borracho? ¿No ve que ha sido fuera del área? ¿Borracho yo? ¡Váyase a la caseta! ¿A la caseta yo? Ni hablar de eso.” 

Y el expulsado González se quedó en el campo. Hasta el final. 

En medio de un clamoroso escándalo, Hernández marcó el gol del empate. Los ocho minutos restantes fueron un continuado ataque granadino, con lanzamiento de córners y más córners mientras que, de las gargantas de la grada, no paraban de salir sapos y culebras contra el árbitro. 

Fernández de Burgos le dedicó más de media crónica al árbitro vasco en “Ideal”. De este tenor. 

- “Para aminorar las violencias y el juego brusco, los organismos federativos han reforzado al máximo la autoridad de los árbitros. Y la medida habría sido acertada si hubiese estado precedida de una escrupulosa selección de las personas sobre las que se carga dicha responsabilidad. Porque esas facultades omnímodas en una persona incompetente, falto de serenidad o de otras cualidades, son un arma terrible en contra del fútbol. El señor Gojenuri estuvo a punto de provocar un conflicto de orden público. Y después de su hazaña dio muestras de tener tan poco valor como aptitud pues su estado de temblor y nerviosismo en el campo fue lastimoso. Directivos del Granada y la Fuerza pública lograron calmar el miedo del señor Gojenuri y asegurarle que nada le ocurriría bajo su protección. Así acabó la actuación de este árbitro que ojalá sea la última vez que le veamos en Granada”. 

Pero lo peor vino después. El Comité de Competición sancionó a González con 12 partidos de suspensión de empleo y sueldo, más 500 pesetas de multa, multó al Granada con 1.800 pesetas por la actitud del público, y a pagar los desperfectos ocasionados al autobús del Castellón. Y además suspensión de un mes a los dos jueces de línea granadinos. 

Desde entonces el nombre de Gojenuri ha quedado como sinónimo de insulto en el argot futbolístico granadino. Es lo peor que se le puede gritar a un árbitro. 

Para mayor inri, la petición de Fernández de Burgos sobre perder de vista al árbitro no fue tampoco escuchada. A Granada no volvió, pero al Granada si le pitó de nuevo. Dos meses después solamente. Fue en Alicante y el Hércules derrotó por 5-2 a un Granada muy distinto donde no estaba por supuesto el sancionado González. Incluso señaló un penalty ¡a favor del Granada!, y Rey lo convirtió en el segundo gol. Pero fue la última vez. Desde entonces Gojenuri y el Granada no volvieron a encontrarse.


 

 

Manolo Ibáñez, el artífice del filial Recreativo y su brillante papel 

 

LOS QUE HICIERON HISTORIA EN EL GRANADA C.F.

 

Manolo Ibáñez 

Nació en Granada el 26 de marzo de 1912 y ha sido el entrenador más atípico del fútbol granadino, con una larga carrera de éxitos que inició en el Recreativo, renacido como filial en 1947. Aquel equipo que caló tan hondo en lo aficionados que todavía, nosotros los viejos, recordamos con el estilo bello y alegre de sus jóvenes promesas de la cantera, muchos de ellos convertidos más tarde en espléndidas realidades. 

Pero ¿de donde salió este entrenador granadino? 

- El fútbol me gustaba desde pequeñito. Jugué en el Sevilla juvenil durante los tres años que viví allí. Luego en equipos granadinos parecidos a los de las peñas. Sentía gran afición por todo lo relacionado con la formación física y me dediqué a estudiar todo lo que pude. Preparé ciclistas, atletas y futbolistas y, desde 1934, me ligué al Recreativo de Granada, como masajista de forma altruista. 

Desde entonces ha pasado prácticamente toda su vida ligado al Granada, menos aquellos seis años que pasó en Portugal entrenando al Atlético Lisboa, al Belenenses y al Barreirense, siempre en 1ª división. 

- Allí tuve jugadores geniales, como el famoso Eusebio, y hasta entrené a Pelé durante una semana. Fue cuando su equipo, el Santos, jugó la Copa Intercontinental con el Benfica y su entrenador, Luis, enfermó y me pidió que le sustituyera. Y también estuve con la selección portuguesa en los Campeonatos del Mundo de Inglaterra en 1966. 

En aquella época Manolo Ibáñez actuó en la Televisión portuguesa, junto al entrenador brasileño Otto Gloria, en un programa deportivo donde hablaba sobre la iniciación al deporte ¡en portugués! 

- Los jugadores deben ser elegidos teniendo en cuenta más su condición física que la técnica. Luego harán falta profesores que enseñen la técnica individual y la de conjunto. Un futbolista que corra bien y salte bien está bien preparado. Lo más difícil es la técnica de conjunto que se consigue a base de charlas y muchos ensayos. 

Manolo Ibáñez era un hombre extrovertido, y filósofo a su manera, que hacía sorprendentes declaraciones a la prensa y largaba unos discursos inolvidables a los postres de los banquetes donde era invitado. Pero era sobre todo un psicólogo nato. Un hombre que no destacó como jugador y que no tuvo una formación científica. 

- Yo me preparé solo. Fui un estudioso del deporte. Y luego saqué mi título de entrenador regional con el número uno en Sevilla y el nacional con el número nueve en Burgos.

 

Una formación del recién nacido Recreativo 47-48

     Su inteligencia natural y su sentido del fútbol le hicieron concebir una forma de juego alegre, basada en el arte y la clase de los jugadores. Era enemigo del marcaje estrecho y destructivo y lo que luego se llamaría fútbol-fuerza. Un día me lo explicó. 

-  Lo primero que enseñan los entrenadores es a marcar al contrario. A evitar que nos ganen. Y el marcaje perfecto en fútbol no es al hombre sino al balón. Es anticiparse y desarmar al contrario antes de que reciba la pelota. Esto le da una velocidad enorme al juego si se complementa con el desmarcaje del compañero. Así se obtiene un resultado de 5-3 que es mejor que un 1-0. El público se entusiasma porque la sal del fútbol es el gol. Hay que adaptar los sistemas a los jugadores y a las circunstancias de que se disponga. 

A Manolo le iba el fútbol-arte y de sus manos salieron grandes artistas del balón como Luis Sueza, Emilio Cea, Guerrero, Rafa, Méndez… Hasta el límite extremo del genial Toto, un futbolista como Curro Romero al que la afición odiaba por su pasotismo y enloquecía de entusiasmo cuando ejecutaba alguna de sus increíbles jugadas. Solo un entrenador como Manolo Ibáñez podía entender, soportar y mantener en la alineación a un jugador de estas características. 

Tras su “descubrimiento” en el nuevo Recreativo de 1947-48, Manolo siguió al frente de sus muchachos, cada vez más formados. Y así estaba cuando llegó la debacle del Granada en la temporada 1951-52. Se creó entonces un nuevo equipo directivo con ideas luminosas y sensatas. Una de ellas fue la de aprovechar esa emergente generación de jugadores granadinos que entrenaba Manolo Ibáñez. 

- El presidente señor Osorio Morales me preguntó si yo era capaz de jugar con los chicos del Recreativo, pero en 2ª división. Le dije que sí y aunque empezamos titubeantes hicimos una campaña brutal. 

Luego pasó Ibáñez por periodos de mayor o menor esplendor. Y, tras sus años de “exilio” en Portugal, dijo como Miguel Ríos… ”vuelvo a Granada, vuelvo a mi hogar”. 

- En 1966 volví al Recreativo, de donde salieron en aquellos años futbolistas como Barrachina, Ureña, Aguilera y Lelo, para luego, con Eizaguirre, pasar a segundo entrenador del Granada. Estuve nueve años hasta que Miguel Muñoz se trajo a Fernández Seguí. Me quedé entonces de jefe de material y luego pasé a la secretaría. 

Tuve la curiosidad de saber quiénes son los jugadores granadinos que, a fecha límite de 1984, integrarían el mejor equipo posible. Con este once de futbolistas de la cantera despido para siempre al que seguramente fue el más atípico y efectivo de los técnicos granadinos. El más simpático, sin duda. 

- Yo pondría en la puerta a Julio. En la defensa de cuatro: Millán, Méndez, Baena y González (el hijo). En el centro del campo: Manolo Almagro (el mejor granadino de siempre), Sueza y Rafa Almagro. En media punta Eloy y en punta Guerrero y Rafa.

 





15 HISTORIA DEL GRANADA CF. Temporada 1946-47

 

HISTORIA DEL GRANADA C.F.



Capitulo 15

Temporada 1946-47


 

Empate a un gol en el campo de la Real Sociedad en un partido que acabó entre graves incidentes. De pie: Casafont, Galvany, Mas, Millán, Parra, Sosa y Morales; agachados: González, Trompi, Sierra y Mendi

 


 

CUESTA ABAJO EN LA RODADA 

 

Y las ilusiones pasadas, como dice el tango, pasadas están. Cada vez más lejos porque el Granada, desde su descenso a 2ª división no levanta cabeza. No sirve nada que no sea volver a Primera y no hay manera. Esta temporada no hubo acierto en los fichajes y la prueba es que de diez nuevos jugadores solo quedaron dos para la temporada siguiente. 

 

La plantilla 

La columna vertebral del equipo, restos todavía de la plantilla de 1ª división, se mantiene firme, aunque los años van pasando. La base de Millán, González, Sosa, Sierra, Trompi y Más, da consistencia al conjunto, pero los sucesivos añadidos no cuajan y dejan huecos por donde se escapan el buen juego y los puntos. 

Los principales problemas están en la portería y en el eje del ataque. Floro es un buen suplente, pero hace falta un mejor titular. Martí se va de Granada dejando el mal recuerdo de sus dos enormes fallos en la promoción perdida y en el ascenso no ganado. Pero vuelve Casafont, que era jugador del Granada, aunque la última temporada, por culpa de la mili, la pasó cedido en el Ceuta. Jugará muchos partidos, pero no convencerá plenamente. 

¿Recuerdan los nombres de quienes pasaron la pasada temporada por el centro de la delantera? Fueron nada menos que Nicola, Portilla, Sosa, Safont, Marín y Zubizarreta. 

Pues de ellos Nicola se fue antes, Zubizarreta estaba cedido y regresa a su origen, Portilla no sirvió y se va, Safont y Marín que ocuparon el puesto por “necesidades del guion” también causan baja. O sea que sólo queda Sosa, que también fue un circunstancial ariete.

Ante esta situación se incorporan a la vez, tres arietes. Un desconocido Escobar que viene del Ávila y apenas jugó tres partidos, el granadino Moleón que solo apareció dos tardes en el equipo, y el españolista Morales, que acabó siendo el titular aunque en esta su primera temporada apenas hizo seis goles ¡y fue el máximo goleador del Granada! La gente se metió mucho con él, pero Morales sobrevivió y estuvo cuatro temporadas, consiguiendo 12, 26 y 17 goles en las tres siguientes. 

Llegó el ariete en un lote de tres futbolistas del Español con la esperanza de que cubrieran con aptitud tres puestos en la delantera, el centro, con Morales, y los interiores, con Sánchez Vigo y Mendoza. Lamentablemente del trío solo se salvó Morales. Vean los partidos jugados por cada uno y se darán cuenta de que los interiores no resolvieron nada. 

La llorada ausencia de Luis Marín era también muy difícil de cubrir. Se intentó con Mendi, un extremo derecha cedido por el Sevilla junto al medio derecha Parra. Ambos sevillistas actuaron decorosamente toda la temporada y fueron titulares indiscutibles.

 

Fichajes 46-47:  Escobar, Morales, Mendoza, Sánchez, Mendi y Parra

 

Almagro y la cantera 

Junto a Moleón otros dos granadinos se incorporan esta temporada al Granada. El extremo Díaz Cara, que apenas tuvo dos oportunidades, aunque la siguiente temporada, integrado en el recién nacido Recreativo como filial del primer equipo, fue uno los componentes de aquel maravilloso once entrenado por Manolo Ibáñez y que quedó en letras de oro en la historia del Granada. 

El tercer hombre fue Manolo Almagro. Un centrocampista de inmensa calidad que jugaba en el equipo de su barrio, el Cruz Blanca, cuna de grandes futbolistas. Manolo Almagro ha sido en la opinión de muchos, el mejor jugador nacido en Granada de toda la historia. Para mejor entendernos en tiempos modernos, se le puede comparar al madridista Guti, genial un día y desaparecido otro. 

 

La Liga 

Gris, fría y desesperante fue la actuación del Granada en esta liga. En sus mejores momentos no pasó del sexto puesto y llegó a estar el 14ª. Antonio Conde mantuvo desde la primera jornada una serie de puestos fijos, los defensas para Millán y González, como estaba cantado. La meta para Casafont. El nuevo Parra y el antiguo Sierra, en las alas de la media con la alternancia de Rey y Sosa en el centro. Parece que Conde consideraba que Sosa era mejor para los partidos fuera de casa y Rey para los Cármenes. O puede que fuera simple casualidad y no algo premeditado. Mendi y Más fueron los extremos fijos con Trompi y Morales en sus puestos respectivos mientras que el nuevo Mendoza y el antiguo Galvany también alternaban en el interior izquierda. 

Como decía antes, el paso del Granada por esta liga fue una dulce mediocridad, casi siempre en los puestos medios de la clasificación, sin esperanzas de ascenso ni peligro de descenso. Acabó con un punto negativo. Aburrimiento y desaliento, en suma. Y Antonio Conde dimitido antes de celebrarse el último partido de Liga deja paso, como es habitual, a un jugador en calidad de técnico provisional. Pepe Millán dirigirá y jugará el partido postrero y los dos de Copa. Y por cierto que Millán confía en Manolo Almagro, le alinea como interior izquierdo y en los tres partidos el granadino marca tres goles. 


Antonio Conde fue el entrenador de la 46-47

 

La sanción de Paco Cristiá 

No es normal lo que ocurrió en el partido de 16 de febrero de 1947 con el empate a dos en Los Cármenes con el Alcoyano. El público arrastraba el cabreo del rotundo 6-0 encajado el domingo antes en Zaragoza. Y alguien tenía que ser el culpable. Nadie mejor que el árbitro, Álvarez Antón. Pero, como en la tribuna estaba el presidente del Colegio Nacional de Árbitros Álvarez Corriols, los levantiscos “ultras” locales arremetieron contra él primero de palabra y luego de obra.         

Y aquí viene lo anecdótico. Álvarez Corriols se fue muy disgustado de Granada y sobre todo del secretario del Granada. Dijo el presidente del colegio de árbitros que Paco Cristiá había instigado a la gente en su contra y, sin más trámite, le sanciona. 

Y toda la directiva del Granada se solidariza con su secretario y dimite en bloque. Quizás estaban hasta el gorro de aquella temporada triste y aburrida y aprovecharon la ocasión para irse. Pero, eso sí, fue una dimisión con efectos retardados que no se hizo efectiva hasta final de temporada. Hasta el 28 de junio y ante la Asamblea de socios. 

 

La vuelta de Ricardo Martín Campos 

Confirmada la dimisión del comandante López Font, se elige al único candidato que, ya sin la intervención directa del gobernador Fontana, es el ex presidente del ascenso, el orondo Ricardo Martín Campos, que había dejado el cargo hacía tres años y medio, con el equipo en 1ª división. 

En la Asamblea se conoció que la deuda era ya de 600.000 pesetas y alguien muy optimista le quitó importancia a la subida anual de casi 100.000 pesetas, porque “el campo de los Cármenes vale mas de dos millones de pesetas”. 

Otro socio con visión de futuro propuso, y no fue aceptada la propuesta, que se hicieran socios por cuatro años pagando 1.000 pesetas de una sola vez y por todo el periodo. Con 600 socios de este calibre se podía saldar toda la deuda. ¡Es lo mismo que 36 años después propondría Cándido Gómez! Aunque alargando a 20 años el plazo y por 100.000 pesetas en lugar de las 1.000 pedidas ahora. 

 

Una directiva interminable 

Ricardo Martín Campos se rodea de una interminable directiva de ¡cuarenta y tres personas! A la que llama “pleno de la directiva”. Entre ellos están el socio número uno, José Amigo Vico y el que fue directivo-entrenador Juan Gómez Muros. Y para andar por casa Martín Campos forma una ejecutiva de 15 miembros, donde al sancionado Cristía le sustituye como secretario Matías Fernández-Fígares, hijo del fallecido presidente que construyó el campo de los Cármenes. En el cargo de tesorero está el futuro presidente Joaquín Serrano González.

 

Ricardo Martín Campos vuelve a la presidencia del Granada

 

 

LA PEQUEÑA HISTORIA DE LA TEMPORADA 1946-47

 

* Días antes de comenzar la Liga, la directiva reúne a los jugadores para proponerles cobrar inmediatamente la mitad de la prima de fichaje y esperar sine die por el resto. Lo reglamentario es pagar toda la prima de fichaje al firmar el contrato. Unos cuantos de los futbolistas presentes no están de acuerdo, aunque hay una mayoría que aceptan la propuesta. La situación se complica hasta que Pepe Millán da con la solución salvadora: personalmente renuncia a cobrar su mitad que eran 12.500 pesetas y con ellas se les puede pagar completo a los “protestantes”. 

* Quizás por eso o por la presencia de un militar al frente de la junta, la directiva pega fuerte en asuntos disciplinarios. Algunos ejemplos son las multas a Casafont, Trompi, Mendoza y Más, por la derrota en Ferrol por 3-0, y otro tanto, tras el 6-2 en Baracaldo, para Mendoza (que repite sanción), Sosa y Sierra.

 

Mal empieza la temporada. En la primera jornada los de la foto pierden 0-1 frente al Córdoba. Galvany, Parra, Rey, Casafont, Millán y Mas; con Mendoza, Morales, González, Trompi, Manolo Ibáñez (masajista) y Mendi 

* Manuel López Font no quiso olvidar al gobernador civil que le había llevado a la presidencia del Club. El 19 de enero de 1947 y a propuesta suya, se nombra presidente de honor al gobernador José María Fontana. Pero los hombres olvidan y el Granada C.F. no se ha caracterizado por tener buena memoria con quienes han sido parte importante de su historia. Por eso, cuando Fontana falleció en 1984, nadie se acordó de que había muerto un presidente de honor del Granada C.F. 

* El 19 de marzo de 1947 el Granada empata a uno en San Sebastián e impide así que la Real Sociedad pueda seguir aspirando a subir de categoría. El público presente se lo toma muy a mal y descarga sus iras, por ejemplo, en José Manuel González. Un espectador salta al campo para intentar agredir al bravo defensa y al final del partido los jugadores granadinos son insultados y amenazados. A los futbolistas no les ocurrió nada grave pero el árbitro del encuentro, Álvarez Santullano, fue sancionado por un mes. 

* Manolo Almagro debutó el 6 de abril de 1947. Fue en Alicante y el Hércules ganó por un claro 4-0. Pero no se puede olvidar que dos de los goles se los hicieron al interior Galvany, que estaba ocupando la plaza del lesionado y retirado Floro. Por cierto, Almagro jugó en un extrañísimo puesto de delantero centro que seguro no había ocupado jamás, y según testigos presenciales, tuvo muy poca colaboración de sus compañeros porque “no querían que triunfara”. Supongo que esos testigos no dijeron la verdad porque cuando la semana siguiente Almagro fue colocado por el nuevo entrenador, Pepe Millán, en su papel de interior, los mismos compañeros no hicieron nada para impedir que triunfara. Y eran casi los mismos. 

* El fútbol ha entrado en una dinámica de modernidad con la implantación paulatina de la llamada “táctica de la WM”. Era una manera de cambiar un poco la colocación de los jugadores, situando al medio centro entre los dos defensas, juntando en el centro del campo a los dos medios alas y procurando que los dos interiores se involucraran más en tareas defensivas, dejando de todas formas en punta de ataque a los dos extremos y el centro delantero. Con esta situación la defensa y los medios parecían dibujar una W mientras que los cinco delanteros hacían la M. 

Los aficionados granadinos, bastante retrógrados, clamaban contra esta manera de situar a los jugadores, pero algunos empezaron a cambiar de opinión cuando el 20 de abril de 1947 vino el Celta de Vigo para disputar un partido de Copa y utilizó ostensiblemente la nueva táctica de la WM. Y lo peor para sus detractores es que todo le salió bien a los gallegos que, jugando así, ganaron 0-1 en los Cármenes y 5-2 en Vigo, dejando en la cuneta de la Copa al Granada y su 1-2-3-5 habitual.

 

Amistoso navideño en Los Cármenes frente a un combinado de futbolistas de equipos andaluces, homenaje al medio Sierra. De pie: Floro, Galvany, Mendoza, Millán, Escobar y Almagro; agachados: Sánchez, Parra, González y Sosa; con Mendi detrás, entre los dos últimos 

* Los problemas en la puerta del Granada no se resolvieron con el regreso de Casafont, tras su mili en Ceuta. Aunque el repescado jugó 18 partidos y tiene la consideración de titular en el conjunto de la temporada, la verdad es que no llegó a convencer a nadie y el entrenador le dejó en la grada hasta en 10 ocasiones, para que Floro ocupara el puesto. Lo peor es que las dudas del entrenador no radicaban en elegir entre los porteros merecedores de la titularidad sino todo lo contrario. Y es que ambos guardametas fallaron clamorosa y reiteradamente cuando salieron a defender el portal granadino. 

* El Granada obtuvo en esta temporada su peor registro goleador de toda la vida hasta ese momento. Fueron 38 goles en 28 partidos con un promedio de 1,35. Pero los records, incluso los negativos, están para batirlos y el Granada lo hará más de una vez en otras horribles temporadas de su ajetreada historia. 

* En la Asamblea del 28 de junio se anunciaron oficialmente y sin ningún tipo de reservas las cantidades que cobraban los jugadores como prima de fichaje. Por ejemplo; Millán, González y Morales, 25.000 pesetas. Mendoza, 22.500, Paco Más, 20.000, Sánchez (que jugó 3 partidos), 17.500, Sierra y Floro, 10.000. Y no nos olvidemos de Paco Lesmes, que tuvo el contrato oficialmente aplazado hasta que regresara del servicio militar, que también había firmado por 25.000 pesetas.

 

 

El pequeño gran Floro

 

LOS QUE HICIERON HISTORIA EN EL GRANADA C.F.

 

 

Florentino Buey Portillo, “Floro” 

Seguramente no ha sido el mejor portero del Granada, pero sí quizás el más querido. Con su nombre se iniciaba la mítica alineación de Floro, Millán, González que acababa con Bachiller y Liz. Ramón Ramos lo escribió muy bien en uno de sus libros… “Todo empezó con Floro…” 

Realmente se llamaba Florentino Buey Portillo y nació el 5 de julio de 1913 en un pueblo asturiano donde su padre trabajaba como ferroviario. Sucesivos traslados paternos le llevaron por pueblos catalanes y, por fin, a Madrid donde el niño Floro trabajaba en la tienda de su madre y jugaba al fútbol en la Peña Paco. Luego vino la guerra, fue soldado de Intendencia con los perdedores y tuvo su último destino militar en El Escorial, donde conoció a su mujer. 

Nunca había pensado ser futbolista profesional y nunca había jugado en un equipo formal, pero, después de la guerra y cuando tenía ya 26 años un buen día sucedió que… 

- “Yo iba a jugar a un terreno que estaba al lado de la Basílica. Un día llegó un señor y me dijo ¿Chaval y tu que? Pues aquí jugando al fútbol y tal. ¿Oye, puedes venirte al Granada y tal? ¿A Granada? Pues si, pero yo para ir necesito dinero y tal. Pues de acuerdo. ¡Y me dieron 2.000 pesetas, me pagaron el viaje en tren y la pensión en la plaza de los Lobos!” 

En Granada se quedó nueve temporadas. Llegó con Valderrama de entrenador y Martín Campos de presidente. Y se fue en 1948, con Valderrama de entrenador y Martín Campos de presidente. Los mismos. 

Floro fue un hombre muy sentimental que tuvo la desgracia de enviudar muy pronto, a poco de llegar a Granada. En el Cementerio de San José está enterrada su mujer y allí reposan los restos de Floro por expreso deseo suyo. 

- “Muchas veces he ido a Granada para visitar a mi morenita. Y luego al bajar me bebía un vaso de agua en la plaza de los Aljibes, esa que dan gratis.” 

En 1987 estuve largo rato hablando con Floro en su casa de Madrid. Fue diez años antes de su muerte. Floro, sentimental y bueno, lloró a raudales aquel día recordando sus nueve años en Granada donde vivía “en un piso muy bonito que estaba cerca del Ayuntamiento, junto a un cine y un bar muy buenos” (Hace tiempo que desaparecieron el cine Regio y el bar los Mariscos).

Y Floro me contó las anécdotas de su vida, entre suspiros y lágrimas de añoranza y nostalgia. 

- “El día de mi debut con el Granada me marcaron un gol de penalty y salí llorando del campo. ¡Pero si has sido el mejor!, me decía Millán. Y al día siguiente en un periódico pusieron “Revelación de un guardameta ¡Floro fue el mejor!” Luego Alberty me quitó el sitio, pero es que yo tenía lo del hígado ¡me puse de amarillo!  Yo quería mucho a Julio y ahora está enterrado muy cerca de mi mujer.

 

 Trompi y Floro, cada vez van quedando menos de los años de primera 

çMi peor recuerdo fue un 6-1 en San Mamés. Estábamos calentando nosotros cuando empezaron a salir aquellos vascos tan grandotes; Zarra, Lezama, Mieza… y yo le decía a Millán ¡mira Pepe, que toros salen por ahí! Yo les avisaba a Millán y González ¡cuando diga mía es mía! Porque el portero ve el fútbol desde atrás y es el que tiene que mandar. González era muy rápido ¡y tenía una leche! 

A mi me gustaba ir todas las tardes a la Virgen de las Angustias y algunos compañeros se metían conmigo ¡mira donde va Florito y tal! Por eso el momento más feliz fue el del ascenso a Primera. Fuimos a besar el manto de la Virgen entrando por detrás… ¡eso fue una cosa! 

Yo representaba el Anís Gorostiza que era bastante malo. Y cuando jugamos una vez contra el Valencia, Gorostiza me dio una castaña y yo le di otra… ¡pero Florito! me dijo. Y yo ¡déjate de Florito y mira dónde pegas! En cambio Trompi no hacía nada aparte del fútbol y yo le aconsejaba ¡Pepe, haz algo! Mira yo que tengo mis representaciones. Claro, decía Trompi, ¡como que tú eres un tendero! 

Al irse del Granada Floro aun se mantuvo dos temporadas jugando en el Salamanca para retirarse definitivamente en 1950, con 37 años cumplidos. Desde entonces ha vivido en Madrid en el barrio de Cuatro Caminos, como vendedor de la Papelera Vasca de la familia Machimbarrena, hasta su jubilación en 1978. 

La nostalgia del fútbol la paliaba en su tertulia del bar San Mamés que era la mejor referencia para los amigos que deseaban verle. Con su hija única, nacida en Granada, ha compartido su vida hasta que dejó de existir el 8 de enero de 1997. 

Desde entonces está en Granada, como era su deseo, compartiendo tumba con Justa su morenita del Escorial que llevaba 56 años esperándole.

 

 




 


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