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viernes, 14 de marzo de 2025

15 HISTORIA DEL GRANADA CF. Temporada 1946-47

 

HISTORIA DEL GRANADA C.F.



Capitulo 15

Temporada 1946-47


 

Empate a un gol en el campo de la Real Sociedad en un partido que acabó entre graves incidentes. De pie: Casafont, Galvany, Mas, Millán, Parra, Sosa y Morales; agachados: González, Trompi, Sierra y Mendi

 


 

CUESTA ABAJO EN LA RODADA 

 

Y las ilusiones pasadas, como dice el tango, pasadas están. Cada vez más lejos porque el Granada, desde su descenso a 2ª división no levanta cabeza. No sirve nada que no sea volver a Primera y no hay manera. Esta temporada no hubo acierto en los fichajes y la prueba es que de diez nuevos jugadores solo quedaron dos para la temporada siguiente. 

 

La plantilla 

La columna vertebral del equipo, restos todavía de la plantilla de 1ª división, se mantiene firme, aunque los años van pasando. La base de Millán, González, Sosa, Sierra, Trompi y Más, da consistencia al conjunto, pero los sucesivos añadidos no cuajan y dejan huecos por donde se escapan el buen juego y los puntos. 

Los principales problemas están en la portería y en el eje del ataque. Floro es un buen suplente, pero hace falta un mejor titular. Martí se va de Granada dejando el mal recuerdo de sus dos enormes fallos en la promoción perdida y en el ascenso no ganado. Pero vuelve Casafont, que era jugador del Granada, aunque la última temporada, por culpa de la mili, la pasó cedido en el Ceuta. Jugará muchos partidos, pero no convencerá plenamente. 

¿Recuerdan los nombres de quienes pasaron la pasada temporada por el centro de la delantera? Fueron nada menos que Nicola, Portilla, Sosa, Safont, Marín y Zubizarreta. 

Pues de ellos Nicola se fue antes, Zubizarreta estaba cedido y regresa a su origen, Portilla no sirvió y se va, Safont y Marín que ocuparon el puesto por “necesidades del guion” también causan baja. O sea que sólo queda Sosa, que también fue un circunstancial ariete.

Ante esta situación se incorporan a la vez, tres arietes. Un desconocido Escobar que viene del Ávila y apenas jugó tres partidos, el granadino Moleón que solo apareció dos tardes en el equipo, y el españolista Morales, que acabó siendo el titular aunque en esta su primera temporada apenas hizo seis goles ¡y fue el máximo goleador del Granada! La gente se metió mucho con él, pero Morales sobrevivió y estuvo cuatro temporadas, consiguiendo 12, 26 y 17 goles en las tres siguientes. 

Llegó el ariete en un lote de tres futbolistas del Español con la esperanza de que cubrieran con aptitud tres puestos en la delantera, el centro, con Morales, y los interiores, con Sánchez Vigo y Mendoza. Lamentablemente del trío solo se salvó Morales. Vean los partidos jugados por cada uno y se darán cuenta de que los interiores no resolvieron nada. 

La llorada ausencia de Luis Marín era también muy difícil de cubrir. Se intentó con Mendi, un extremo derecha cedido por el Sevilla junto al medio derecha Parra. Ambos sevillistas actuaron decorosamente toda la temporada y fueron titulares indiscutibles.

 

Fichajes 46-47:  Escobar, Morales, Mendoza, Sánchez, Mendi y Parra

 

Almagro y la cantera 

Junto a Moleón otros dos granadinos se incorporan esta temporada al Granada. El extremo Díaz Cara, que apenas tuvo dos oportunidades, aunque la siguiente temporada, integrado en el recién nacido Recreativo como filial del primer equipo, fue uno los componentes de aquel maravilloso once entrenado por Manolo Ibáñez y que quedó en letras de oro en la historia del Granada. 

El tercer hombre fue Manolo Almagro. Un centrocampista de inmensa calidad que jugaba en el equipo de su barrio, el Cruz Blanca, cuna de grandes futbolistas. Manolo Almagro ha sido en la opinión de muchos, el mejor jugador nacido en Granada de toda la historia. Para mejor entendernos en tiempos modernos, se le puede comparar al madridista Guti, genial un día y desaparecido otro. 

 

La Liga 

Gris, fría y desesperante fue la actuación del Granada en esta liga. En sus mejores momentos no pasó del sexto puesto y llegó a estar el 14ª. Antonio Conde mantuvo desde la primera jornada una serie de puestos fijos, los defensas para Millán y González, como estaba cantado. La meta para Casafont. El nuevo Parra y el antiguo Sierra, en las alas de la media con la alternancia de Rey y Sosa en el centro. Parece que Conde consideraba que Sosa era mejor para los partidos fuera de casa y Rey para los Cármenes. O puede que fuera simple casualidad y no algo premeditado. Mendi y Más fueron los extremos fijos con Trompi y Morales en sus puestos respectivos mientras que el nuevo Mendoza y el antiguo Galvany también alternaban en el interior izquierda. 

Como decía antes, el paso del Granada por esta liga fue una dulce mediocridad, casi siempre en los puestos medios de la clasificación, sin esperanzas de ascenso ni peligro de descenso. Acabó con un punto negativo. Aburrimiento y desaliento, en suma. Y Antonio Conde dimitido antes de celebrarse el último partido de Liga deja paso, como es habitual, a un jugador en calidad de técnico provisional. Pepe Millán dirigirá y jugará el partido postrero y los dos de Copa. Y por cierto que Millán confía en Manolo Almagro, le alinea como interior izquierdo y en los tres partidos el granadino marca tres goles. 


Antonio Conde fue el entrenador de la 46-47

 

La sanción de Paco Cristiá 

No es normal lo que ocurrió en el partido de 16 de febrero de 1947 con el empate a dos en Los Cármenes con el Alcoyano. El público arrastraba el cabreo del rotundo 6-0 encajado el domingo antes en Zaragoza. Y alguien tenía que ser el culpable. Nadie mejor que el árbitro, Álvarez Antón. Pero, como en la tribuna estaba el presidente del Colegio Nacional de Árbitros Álvarez Corriols, los levantiscos “ultras” locales arremetieron contra él primero de palabra y luego de obra.         

Y aquí viene lo anecdótico. Álvarez Corriols se fue muy disgustado de Granada y sobre todo del secretario del Granada. Dijo el presidente del colegio de árbitros que Paco Cristiá había instigado a la gente en su contra y, sin más trámite, le sanciona. 

Y toda la directiva del Granada se solidariza con su secretario y dimite en bloque. Quizás estaban hasta el gorro de aquella temporada triste y aburrida y aprovecharon la ocasión para irse. Pero, eso sí, fue una dimisión con efectos retardados que no se hizo efectiva hasta final de temporada. Hasta el 28 de junio y ante la Asamblea de socios. 

 

La vuelta de Ricardo Martín Campos 

Confirmada la dimisión del comandante López Font, se elige al único candidato que, ya sin la intervención directa del gobernador Fontana, es el ex presidente del ascenso, el orondo Ricardo Martín Campos, que había dejado el cargo hacía tres años y medio, con el equipo en 1ª división. 

En la Asamblea se conoció que la deuda era ya de 600.000 pesetas y alguien muy optimista le quitó importancia a la subida anual de casi 100.000 pesetas, porque “el campo de los Cármenes vale mas de dos millones de pesetas”. 

Otro socio con visión de futuro propuso, y no fue aceptada la propuesta, que se hicieran socios por cuatro años pagando 1.000 pesetas de una sola vez y por todo el periodo. Con 600 socios de este calibre se podía saldar toda la deuda. ¡Es lo mismo que 36 años después propondría Cándido Gómez! Aunque alargando a 20 años el plazo y por 100.000 pesetas en lugar de las 1.000 pedidas ahora. 

 

Una directiva interminable 

Ricardo Martín Campos se rodea de una interminable directiva de ¡cuarenta y tres personas! A la que llama “pleno de la directiva”. Entre ellos están el socio número uno, José Amigo Vico y el que fue directivo-entrenador Juan Gómez Muros. Y para andar por casa Martín Campos forma una ejecutiva de 15 miembros, donde al sancionado Cristía le sustituye como secretario Matías Fernández-Fígares, hijo del fallecido presidente que construyó el campo de los Cármenes. En el cargo de tesorero está el futuro presidente Joaquín Serrano González.

 

Ricardo Martín Campos vuelve a la presidencia del Granada

 

 

LA PEQUEÑA HISTORIA DE LA TEMPORADA 1946-47

 

* Días antes de comenzar la Liga, la directiva reúne a los jugadores para proponerles cobrar inmediatamente la mitad de la prima de fichaje y esperar sine die por el resto. Lo reglamentario es pagar toda la prima de fichaje al firmar el contrato. Unos cuantos de los futbolistas presentes no están de acuerdo, aunque hay una mayoría que aceptan la propuesta. La situación se complica hasta que Pepe Millán da con la solución salvadora: personalmente renuncia a cobrar su mitad que eran 12.500 pesetas y con ellas se les puede pagar completo a los “protestantes”. 

* Quizás por eso o por la presencia de un militar al frente de la junta, la directiva pega fuerte en asuntos disciplinarios. Algunos ejemplos son las multas a Casafont, Trompi, Mendoza y Más, por la derrota en Ferrol por 3-0, y otro tanto, tras el 6-2 en Baracaldo, para Mendoza (que repite sanción), Sosa y Sierra.

 

Mal empieza la temporada. En la primera jornada los de la foto pierden 0-1 frente al Córdoba. Galvany, Parra, Rey, Casafont, Millán y Mas; con Mendoza, Morales, González, Trompi, Manolo Ibáñez (masajista) y Mendi 

* Manuel López Font no quiso olvidar al gobernador civil que le había llevado a la presidencia del Club. El 19 de enero de 1947 y a propuesta suya, se nombra presidente de honor al gobernador José María Fontana. Pero los hombres olvidan y el Granada C.F. no se ha caracterizado por tener buena memoria con quienes han sido parte importante de su historia. Por eso, cuando Fontana falleció en 1984, nadie se acordó de que había muerto un presidente de honor del Granada C.F. 

* El 19 de marzo de 1947 el Granada empata a uno en San Sebastián e impide así que la Real Sociedad pueda seguir aspirando a subir de categoría. El público presente se lo toma muy a mal y descarga sus iras, por ejemplo, en José Manuel González. Un espectador salta al campo para intentar agredir al bravo defensa y al final del partido los jugadores granadinos son insultados y amenazados. A los futbolistas no les ocurrió nada grave pero el árbitro del encuentro, Álvarez Santullano, fue sancionado por un mes. 

* Manolo Almagro debutó el 6 de abril de 1947. Fue en Alicante y el Hércules ganó por un claro 4-0. Pero no se puede olvidar que dos de los goles se los hicieron al interior Galvany, que estaba ocupando la plaza del lesionado y retirado Floro. Por cierto, Almagro jugó en un extrañísimo puesto de delantero centro que seguro no había ocupado jamás, y según testigos presenciales, tuvo muy poca colaboración de sus compañeros porque “no querían que triunfara”. Supongo que esos testigos no dijeron la verdad porque cuando la semana siguiente Almagro fue colocado por el nuevo entrenador, Pepe Millán, en su papel de interior, los mismos compañeros no hicieron nada para impedir que triunfara. Y eran casi los mismos. 

* El fútbol ha entrado en una dinámica de modernidad con la implantación paulatina de la llamada “táctica de la WM”. Era una manera de cambiar un poco la colocación de los jugadores, situando al medio centro entre los dos defensas, juntando en el centro del campo a los dos medios alas y procurando que los dos interiores se involucraran más en tareas defensivas, dejando de todas formas en punta de ataque a los dos extremos y el centro delantero. Con esta situación la defensa y los medios parecían dibujar una W mientras que los cinco delanteros hacían la M. 

Los aficionados granadinos, bastante retrógrados, clamaban contra esta manera de situar a los jugadores, pero algunos empezaron a cambiar de opinión cuando el 20 de abril de 1947 vino el Celta de Vigo para disputar un partido de Copa y utilizó ostensiblemente la nueva táctica de la WM. Y lo peor para sus detractores es que todo le salió bien a los gallegos que, jugando así, ganaron 0-1 en los Cármenes y 5-2 en Vigo, dejando en la cuneta de la Copa al Granada y su 1-2-3-5 habitual.

 

Amistoso navideño en Los Cármenes frente a un combinado de futbolistas de equipos andaluces, homenaje al medio Sierra. De pie: Floro, Galvany, Mendoza, Millán, Escobar y Almagro; agachados: Sánchez, Parra, González y Sosa; con Mendi detrás, entre los dos últimos 

* Los problemas en la puerta del Granada no se resolvieron con el regreso de Casafont, tras su mili en Ceuta. Aunque el repescado jugó 18 partidos y tiene la consideración de titular en el conjunto de la temporada, la verdad es que no llegó a convencer a nadie y el entrenador le dejó en la grada hasta en 10 ocasiones, para que Floro ocupara el puesto. Lo peor es que las dudas del entrenador no radicaban en elegir entre los porteros merecedores de la titularidad sino todo lo contrario. Y es que ambos guardametas fallaron clamorosa y reiteradamente cuando salieron a defender el portal granadino. 

* El Granada obtuvo en esta temporada su peor registro goleador de toda la vida hasta ese momento. Fueron 38 goles en 28 partidos con un promedio de 1,35. Pero los records, incluso los negativos, están para batirlos y el Granada lo hará más de una vez en otras horribles temporadas de su ajetreada historia. 

* En la Asamblea del 28 de junio se anunciaron oficialmente y sin ningún tipo de reservas las cantidades que cobraban los jugadores como prima de fichaje. Por ejemplo; Millán, González y Morales, 25.000 pesetas. Mendoza, 22.500, Paco Más, 20.000, Sánchez (que jugó 3 partidos), 17.500, Sierra y Floro, 10.000. Y no nos olvidemos de Paco Lesmes, que tuvo el contrato oficialmente aplazado hasta que regresara del servicio militar, que también había firmado por 25.000 pesetas.

 

 

El pequeño gran Floro

 

LOS QUE HICIERON HISTORIA EN EL GRANADA C.F.

 

 

Florentino Buey Portillo, “Floro” 

Seguramente no ha sido el mejor portero del Granada, pero sí quizás el más querido. Con su nombre se iniciaba la mítica alineación de Floro, Millán, González que acababa con Bachiller y Liz. Ramón Ramos lo escribió muy bien en uno de sus libros… “Todo empezó con Floro…” 

Realmente se llamaba Florentino Buey Portillo y nació el 5 de julio de 1913 en un pueblo asturiano donde su padre trabajaba como ferroviario. Sucesivos traslados paternos le llevaron por pueblos catalanes y, por fin, a Madrid donde el niño Floro trabajaba en la tienda de su madre y jugaba al fútbol en la Peña Paco. Luego vino la guerra, fue soldado de Intendencia con los perdedores y tuvo su último destino militar en El Escorial, donde conoció a su mujer. 

Nunca había pensado ser futbolista profesional y nunca había jugado en un equipo formal, pero, después de la guerra y cuando tenía ya 26 años un buen día sucedió que… 

- “Yo iba a jugar a un terreno que estaba al lado de la Basílica. Un día llegó un señor y me dijo ¿Chaval y tu que? Pues aquí jugando al fútbol y tal. ¿Oye, puedes venirte al Granada y tal? ¿A Granada? Pues si, pero yo para ir necesito dinero y tal. Pues de acuerdo. ¡Y me dieron 2.000 pesetas, me pagaron el viaje en tren y la pensión en la plaza de los Lobos!” 

En Granada se quedó nueve temporadas. Llegó con Valderrama de entrenador y Martín Campos de presidente. Y se fue en 1948, con Valderrama de entrenador y Martín Campos de presidente. Los mismos. 

Floro fue un hombre muy sentimental que tuvo la desgracia de enviudar muy pronto, a poco de llegar a Granada. En el Cementerio de San José está enterrada su mujer y allí reposan los restos de Floro por expreso deseo suyo. 

- “Muchas veces he ido a Granada para visitar a mi morenita. Y luego al bajar me bebía un vaso de agua en la plaza de los Aljibes, esa que dan gratis.” 

En 1987 estuve largo rato hablando con Floro en su casa de Madrid. Fue diez años antes de su muerte. Floro, sentimental y bueno, lloró a raudales aquel día recordando sus nueve años en Granada donde vivía “en un piso muy bonito que estaba cerca del Ayuntamiento, junto a un cine y un bar muy buenos” (Hace tiempo que desaparecieron el cine Regio y el bar los Mariscos).

Y Floro me contó las anécdotas de su vida, entre suspiros y lágrimas de añoranza y nostalgia. 

- “El día de mi debut con el Granada me marcaron un gol de penalty y salí llorando del campo. ¡Pero si has sido el mejor!, me decía Millán. Y al día siguiente en un periódico pusieron “Revelación de un guardameta ¡Floro fue el mejor!” Luego Alberty me quitó el sitio, pero es que yo tenía lo del hígado ¡me puse de amarillo!  Yo quería mucho a Julio y ahora está enterrado muy cerca de mi mujer.

 

 Trompi y Floro, cada vez van quedando menos de los años de primera 

çMi peor recuerdo fue un 6-1 en San Mamés. Estábamos calentando nosotros cuando empezaron a salir aquellos vascos tan grandotes; Zarra, Lezama, Mieza… y yo le decía a Millán ¡mira Pepe, que toros salen por ahí! Yo les avisaba a Millán y González ¡cuando diga mía es mía! Porque el portero ve el fútbol desde atrás y es el que tiene que mandar. González era muy rápido ¡y tenía una leche! 

A mi me gustaba ir todas las tardes a la Virgen de las Angustias y algunos compañeros se metían conmigo ¡mira donde va Florito y tal! Por eso el momento más feliz fue el del ascenso a Primera. Fuimos a besar el manto de la Virgen entrando por detrás… ¡eso fue una cosa! 

Yo representaba el Anís Gorostiza que era bastante malo. Y cuando jugamos una vez contra el Valencia, Gorostiza me dio una castaña y yo le di otra… ¡pero Florito! me dijo. Y yo ¡déjate de Florito y mira dónde pegas! En cambio Trompi no hacía nada aparte del fútbol y yo le aconsejaba ¡Pepe, haz algo! Mira yo que tengo mis representaciones. Claro, decía Trompi, ¡como que tú eres un tendero! 

Al irse del Granada Floro aun se mantuvo dos temporadas jugando en el Salamanca para retirarse definitivamente en 1950, con 37 años cumplidos. Desde entonces ha vivido en Madrid en el barrio de Cuatro Caminos, como vendedor de la Papelera Vasca de la familia Machimbarrena, hasta su jubilación en 1978. 

La nostalgia del fútbol la paliaba en su tertulia del bar San Mamés que era la mejor referencia para los amigos que deseaban verle. Con su hija única, nacida en Granada, ha compartido su vida hasta que dejó de existir el 8 de enero de 1997. 

Desde entonces está en Granada, como era su deseo, compartiendo tumba con Justa su morenita del Escorial que llevaba 56 años esperándole.

 

 




 


jueves, 13 de marzo de 2025

14 HISTORIA DEL GRANADA CF. Temporada 1945-46

 

HISTORIA DEL GRANADA C.F.


Capitulo 14

Temporada 1945-46

 

Amistoso en Cabra, Córdoba, a primeros de junio de 1946. Por el Granada forman: Rey, Mas, Floro, Aparicio, Sierra, González y Millán; agachados: Zubizarreta, Sosa, Galvany y Trompi

 

 

CUANDO EL GOBERNADOR CIVIL NOMBRABA LOS PRESIDENTES 

 

 

La dimisión del presidente Pérez de Haro en los vestuarios del Metropolitano madrileño no se plasma en hechos reales. El primer día de la presente temporada, el 1 de julio de 1945, se reúne la junta y acuerda pedir ayuda al más deportista de los gobernadores civiles que ha tenido la provincia de Granada. Para ello se nombra presidente de honor a dicho gobernador que se llama José María Fontana Tarrats y era un falangista catalán aficionado al deporte que, entre otras cosas, construyó el Estadio de la Juventud y promovió con todos los medios a su alcance la práctica del esquí en Sierra Nevada. 

La otra decisión de aquel día de verano fue la de crear una Comisión que estudiara el problema económico.

 

El parto de la comisión 

Dos ideas geniales se le ocurrieron a la recién nombrada Comisión. 

  1. Pedir al gobernador que pague con dinero contante y sonante las deudas más perentorias de la entidad. 
  1. Que se autorice la emisión de obligaciones hipotecarias sobre el campo de los Cármenes, amortizables en 25 años. 

Y al mismo tiempo se acuerda no aceptar la renuncia del entrenador Emilio Vidal y renovarle el contrato. 

 

El Gobernador nombra al presidente 

Parece que ninguna de las ideas expuestas por la Comisión tuvo el eco esperado, aunque lo lógico era que ambas propuestas cayeran por su propio peso de las cosas imposibles. Tras un mes de tensa espera dimite definitivamente Juan Diego Pérez de Haro con toda su directiva y con el recién renovado entrenador. 

Entonces el gobernador Fontana se pone al mando del asunto con la autoridad que en aquella época tenía un gobernador civil y jefe provincial del Movimiento. O sea, toda la autoridad a nivel provincial. 

Fontana convoca una reunión donde nombra, por su cuenta y riesgo, nuevo presidente en la persona de Manuel Fernández de Prada y Villarreal, marqués de las Torres de Orán. El marqués, que no tenía el menor interés en ser presidente del Granada, debe obedecer la orden y se pone a revisar los papeles del Club. La primera sorpresa desagradable es que con 60 pesetas en caja hay que pagar en breves días 150.000. Con la ayuda de Fontana, se pagan. Y además se renuevan las fichas de Millán y González (ver la sección “Los que hicieron la historia del Granada C.F.” del capitulo anterior, donde González cuenta cómo fue esa renovación). 

También se resuelve el problema del entrenador con la contratación de un viejo conocido: Ignacio Alcorta “Cholín”, que firma en blanco y además comenta que el sueldo de entrenador es demasiado exagerado. En la parte deportiva promete volver a la antigua forma de jugar del Granada, a base de pase corto y a nivel del suelo.

 

Ignacio Alcorta, Cholín de nombre deportivo, es el entrenador de la 45-46

 

Una directiva de nombres ilustres 

En estos días se ha completado la directiva, llena de nombres ilustres del comercio y la “buena” sociedad. Vale la pena recordarlos para demostrar, una vez más, que muchos personajes de relumbrón no son necesariamente los mejores directivos de un club de fútbol. 

Tras el presidente, que todos llaman “el marqués”, hay tres vicepresidentes: José María Dávila, José Méndez Fernández-Fígares e Indalecio Romero de la Cruz. Secretario es Miguel Rubio Andrade, y vicesecretario, Enrique de Luna García. Tesorero, Pablo Acosta, y entre los 20 vocales nombrados están Gaspar Echevarría, Fermín Garrido Márquez, Luis Muller, Salvador Quesada, José Serrano Ocaña, Manuel Sierra del Mármol, Francisco Muñoz Mariscal, Antonio Carrillo González, Antonio Díaz Jiménez, Francisco Gómez Corro, José Jiménez Callejas y dos futuros presidentes; Luis Rivas Gálvez y Manuel López Font. 

Puedo afirmar y afirmo que algunos de estos flamantes directivos no habían ido al fútbol ni siquiera como espectadores. 

Y lo que tenía que pasar pasó. El marqués no aguanta más de 40 días en el cargo y dimite el 14 de septiembre, nueve días antes de empezar la Liga. Entra de nuevo en acción el gobernador y nombra presidente al hasta entonces vocal, comandante Manuel López Font. Un militar en activo dirige al Granada. Algunos piensan que al menos pondrá firmes a los jugadores.

 

La plantilla 

Con tantos problemas, casi nadie ha tenido tiempo de pensar en la formación de una plantilla capaz de dar el salto de nuevo a 1ª división. Se quedan la mayoría de los jugadores y mucha gente se convence de que ésa es la mejor manera de subir. Pero la cosa se tuerce porque, por uno u otro motivo (económico casi siempre), en octubre Nicola es traspasado al Hércules y en diciembre Milito queda sorprendentemente en libertad (seguramente la compró) y ficha por el Castellón primerdivisionista. Esto significa que se han ido dos jugadores fundamentales y el equipo se ha debilitado notablemente. 

Para sustituir a Nicola viene del Murcia Portilla, que juega tres partidos, marca dos goles y se descubre que tiene una lesión en el menisco externo de la rodilla derecha. Se opera a fines de noviembre, reaparece en febrero, juega dos partidos… y se acabó Portilla. No hay delanteros centros en la plantilla y se recurre a Sosa hasta que llega, cedido por el Real Madrid, el vasco Zubizarreta que a pesar de sus goles en los primeros partidos no llegó a ser el hombre que el Granada necesitaba imperiosamente. 

Para cubrir la baja de Melito llegó Palacios del Sestao. Tuvo cuatro partidos para demostrar su valía y terminó cediendo el puesto a Rey, que ya había jugado de medio centro, estaba en el Granada y era la solución más adecuada.

 

Dos que se van, Nicola y Melito, arriba, y tres que vienen, Zubizarreta, Portilla y Palacios, abajo, muy lejos los tres de hacer olvidar a los idos

 

La Liga 

Irregular es el calificativo que mejor describe el camino del Granada por la Liga en su regreso a la segunda categoría del fútbol español. Cuatro empates y tres victorias fuera de casa hubieran sido una maravilla si no estuvieran contrarrestadas por tres derrotas y un empate en los Cármenes. Por eso al final de la competición el Granada tenía tres positivos y estaba el cuarto en la tabla. Un puesto digno pero insuficiente. 

Las alineaciones demostraron que el equipo titular estaba prácticamente hecho pero que la ausencia de Nicola y Melito fue fundamental. Hubo puestos casi inamovibles como el terceto defensivo de Martí, Millán, González. Sosa y Sierra fueron los habituales medios alas con Melito primero y Rey después en el medio centro, salvo la efímera presencia de Palacios. 

En la delantera la posición de extremo derecha estuvo repartida entre Marín, Aparicio y García mientras que a la izquierda Paco Más no se perdió un partido, igual que Trompi en el puesto de interior derecha, con una sola ausencia. Safont y Galvany se alternaron casi a partes iguales en el interior izquierda mientras que en el centro del ataque fue Zubizarreta el más habitual desde que se incorporó al equipo, aunque también pasaron por el puesto; Nicola, Sosa, Safont, Portilla y Marín.

 

La Copa 

No se pudo repetir la hazaña de la temporada anterior porque, tras eliminar al Tarragona de primeras, el Valencia volvió ser verdugo de los granadinos con un 4-1 en Mestalla y una mínima victoria local por 1-0 en los Cármenes en el encuentro final de la anodina temporada.

 

Altas y bajas 

El 29 de mayo se remodeló una parte de la directiva y entró de nuevo Paco Cristiá junto a un vocal de remoto recuerdo: Rafael Peregrín, el primer capitán del Recreativo. Cristiá al tomar posesión anunció que el club debía 500.000 pesetas y que solo se contaba con 700 socios. 

El despido de Cholín, un mes antes acabar de temporada, el 1 de junio, y ya sin partidos oficiales que disputar, fue un mal detalle para el hombre que tanta honradez y cariño demostró en todas las ocasiones, y fueron bastantes, que estuvo al servicio del Granada en distintos puestos de trabajo. Antonio Conde, otro histórico del Club ocupó su puesto técnico. 

Pero el cambio más trascendente de este final de temporada es el fichaje de Paco Lesmes. Nadie le dio excesiva importancia, pero Lesmes fue enseguida uno de los mejores jugadores que han pasado por las filas granadinas. Estaba haciendo la mili en Ceuta y lamentablemente no se consiguió su traslado a Granada hasta un año después. Se perdió la próxima temporada, la 1946-47, pero el acierto de su fichaje no admite la menor duda. 

 

El Granada que ganó 1-2 en el campo del Betis en la jornada 20. Rey, Sosa, Millán, Mas, Safont, González y Martí; agachados: Galvany, Zubizarreta, Trompi y Sierra

 

 

LA PEQUEÑA HISTORIA DE LA TEMPORADA 1945-46

 

* La renovación del contrato de Millán y González dio mucho que hablar durante el verano. El escándalo fue mayúsculo cuando “Ideal” publicó que González pedía 250.000 pesetas por una temporada, que era una cantidad realmente exorbitante para la época. Seguramente el periódico agregó, sin darse cuenta, un cero de más a las 25.000 pesetas anuales por las que finalmente firmó el defensa tras una durísima negociación con el marqués de las Torres de Orán. Es la misma cifra que cobró Millán tras renovar por tres temporadas. Iguales los dos y con el mismo sueldo de 1.500 pesetas mensuales. González adujo en la discusión que el Barcelona le ofrecía un “suculento contrato”. Nunca sabremos si era un simple farol, aunque debemos recordar que tanto Millán como González tuvieron “suculentas” ofertas en muchos momentos de su permanencia en el Granada. 

* El cronista de “Patria” que presenció la prueba de tres canteranos; Rufino, Cepillo y Ballesta, durante un amistoso el 14 de septiembre, dijo que “ninguno servía para el Granada”. Y sería verdad porque ninguno fichó ni llegó a destacar posteriormente. 

* El Hércules pagó 80.000 pesetas por el traspaso de Nicola. El ariete no triunfó con los alicantinos y fue traspasado al Murcia. En Granada se le echó mucho de menos y dejó un hueco difícil de cubrir. 

* Luis Marín, el gran extremo, es expulsado por primera vez en su vida, a los 40 años de edad. Durante un lance del partido Granada-Santander fue agredido por el aragonés Ameztoy, Marín repelió la agresión y el árbitro Álvarez Santullano le mandó a la caseta. Y la verdad es que Marín estaba seriamente lesionado y debió permanecer mes y medio en el dique seco como consecuencia del daño causado por Ameztoy. 

* Esta fue la quinta y última temporada de Marín en el Granada, a donde llegó con 35 años y fue uno de los jugadores que más rindió en el campo y más agradó a los aficionados por su calidad y educación. Aún tuvo fuerzas para seguir una temporada más como jugador-entrenador del Antequerano. Y hasta llegó a salir a hombros de la afición de Antequera tras un partido triunfal. ¡Grande Marín!

 

El Granada sobre la nieve del zaragozano campo de Torrero, donde cayó derrotado el martes 22 de enero de 1946 en la jornada 16. Están: Rey, Trompi, Galvany, Zubizarreta, Sosa, Aparicio, González, Mas, Safont, Millán y Martí

 

* El encuentro Zaragoza-Granada no se pudo jugar el domingo 20 de enero de 1946 porque el campo estaba muy nevado. Se jugó el marte siguiente y los maños ganaron por 2-1. Una noche más de hotel maltrató la ya maltrecha economía del Club y encima González fue expulsado por el árbitro Trías en una jugada donde no había intervenido. El Granada elevó la reglamentaria protesta y la Federación no hizo ni caso. 

* El Granada hizo la temporada con muy pocos jugadores. La estadística dice que fueron 19, pero realmente eran 17 ya que Nicola-Portilla y Melito-Palacios no llegaron a coincidir en el tiempo. Quizás sea la temporada donde el Club ha tenido una plantilla más corta. Una de las razones por las que esto fue posible es que Millán y Más jugaron todos los partidos y Trompi y González solo faltaron en uno. 

* Martí fue un guardameta muy irregular al que se acusó en la pasada temporada de la derrota en la promoción ante el Celta. Pero, como Floro tampoco andaba muy fino, el entrenador Cholín le dio la titularidad. Cuando el Santander venció por 3-2, el 3 de febrero, Cholín perdió la paciencia y declaró que el tercer gol santanderino había sido culpa de Martí y de “su enfermiza obsesión por componer la figura en lugar de ir a lo práctico”. Pero lo mantuvo en el once titular y finalizó su etapa en el Granada encajando un increíble gol en un descomunal fallo ante el Coruña. Los gallegos ganaron por 1-2 en los Cármenes porque Martí encajó un gol dejando pasar el balón entre las piernas. 

* Aquel partido contra el Coruña era fundamental para alcanzar el ascenso directo con el segundo puesto o, al menos, el derecho a la promoción, con el tercer lugar. Se jugó el 3 de marzo de 1946 cuando solo quedaban cuatro jornadas para terminar el torneo. Los jugadores estuvieron recluidos en el Albergue de Educación y Descanso en Sierra Nevada porque era imprescindible ganarle al Coruña… pero no se pudo. 

Ascendieron Sabadell y Coruña, y el Tarragona jugó la promoción que no ganó. Si el Granada le hubiera ganado al Coruña y todos los demás resultados hubieran sido iguales, habría conseguido el ascenso directo en el segundo lugar de la tabla con 32 puntos. El Sabadell siempre en cabeza con 35 y el Coruña, tercero con 30 puntos. Pero incluso con el empate, la clasificación hubiera sido: Sabadell 35, Coruña 32, Granada 30 y Tarragona 29. Y se habría jugado la promoción.


 

 

Paco Mas, jugador rentable donde los haya 

 

LOS QUE HICIERON HISTORIA EN EL GRANADA C.F

 

 

Francisco Mas Piquet 

Paco Mas era una gran figura del fútbol español de la posguerra. Con el Español de Barcelona fue campeón de Copa en la temporada 1939-40 y subcampeón del mismo Torneo en la siguiente. 

Por eso, su ingreso en el Granada C.F. en la temporada 1942-43 fue una auténtica bomba. Mas, que había sido pretendido por el Barcelona, recaló en un club que añoraba a un extraordinario Camilo Liz, y el catalán tenía muchas papeletas en contra para hacer olvidar a su antecesor. Le costó trabajó convencer a la afición y a los entrenadores. Primero estuvo dos temporadas alternando con Aparicio y luego, a la tercera va la vencida, fue la permanente referencia del Granada en la posición de extremo izquierda. 

En su última temporada, la desastrosa de 1951-52, pasó del césped a los despachos como integrante de la Comisión Gestora que se constituyó bajo la presidencia del periodista Daniel Saucedo Aranda. Mas, con el defensa Toñín, representaba a los jugadores en aquella Gestora que intentó y, por fin consiguió, evitar la debacle absoluta de un Club que hacía agua por todas partes incluyendo su descenso, luego no confirmado, a la 3ª división. 

Paco Mas fue un jugador hábil y cerebral al que a veces se le acusó de pasotismo Sin llegar a calar tan profundamente como otros jugadores de más carisma, fue querido y respetado por todos y dejó un grato recuerdo tras jugar 226 partidos con el Granada, por su calidad futbolística y humana.

 

 

Zubizarreta, Mas, Millán, Palacios, Aparicio, Safont, Sosa, González, Trompi, Galvany y Martí, el Granada que empató a un gol en Atocha en la primera jornada de la segunda vuelta

 

La renovación absoluta emprendida por el tándem presidencial Osorio-Dávila en 1952 se llevó por delante al jugador Paco Mas, que renunció a los dos años de contrato que le quedaban, pasando a entrenar al filial Recreativo. Con una plantilla muy renovada, los recreativistas vivieron momentos de gloria en esta temporada y hasta uno de sus delanteros, el extremo Díaz Cara, fue noticia nacional cuando en la cuarta jornada de liga era el máximo goleador nacional de todas las categorías, con nueve tantos en cuatro partidos. 

Paco Más tuvo su merecidísimo homenaje el 15 de mayo de 1953 y se marchó a su Barcelona natal tras once años en Granada, dejando atrás la casa que tanto le gustaba y que habitó en el barrio de la Bola de Oro. Se llevó con él el grato recuerdo de cuantos le conocieron, y vivió muchos años más junto a la Rambla catalana, manteniendo en su memoria y en su corazón –y a la recíproca– esa larga década granadina de futbolista, entrenador y dirigente.

 





91 HISTORIA DEL GRANADA CF . Temporada 2022-23

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